El diario ABC publica hoy un informe sobre infraestructuras del Aljarafe, que es, en realidad, el resultado de la entrevista con el portavoz del PP en este área, Jaime Raynaud. Entre otros temas, plantea que el Cercanías tiene que aumentar su frencuencia para convertirse realmente en un servicio público de calidad. Esperemos pues que el Gobierno Central, en manos del PP, haga caso a uno de sus portavoces y desarrolle los proyectos necesarios. También se pide la inmediata reanudación de las obras del tercer carril, en la A-49, actualmente paradas.
La vertebración del área metropolitana sigue siendo la gran asignatura pendiente de la Junta de Andalucía con Sevilla, la gran olvidada en los presupuestos para unas infraestructuras que se planifican pero no se acometen. El Plan de Transporte Metropolitano casi no avanza y quedan aislados municipios como Tomares, Huévar o Espartinas. Las infraestructuras están definidas en el Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla (Potaus) pero, por un motivo u otro, llevan años paralizadas para desesperación de los vecinos, que reclaman la SE-40, el tranvía del Aljarafe, el Cercanías o plataformas reservadas para transporte público, sin contar con proyectos que la Junta ni siquiera ha considerado como el teleférico de Tomares.
El tranvía del Aljarafe era un ambicioso proyecto llamado a descongestionar el tráfico privado para dar servicio a la población que a diario tiene que desplazarse desde la cornisa a la capital hispalense. El Potaus habla del ramal tranviario norte-sur con bifurcaciones a Mairena-Coria del Río y Puebla del Río, a San Juan-Tomares-Bormujos y Mairena-Bormujos-Salteras. Sin embargo, nada de lo previsto en el citado plan de 2009 se ha acometido y lo único que se ha puesto en marcha es el paso deprimido de subida al Aljarafe para conectar con el PISA, sin que haya proyectos del tranvía, para el que sólo se ha realizado una reserva de suelo en la zona central del bulevar Mairena-Bormujos. El portavoz de infraestructuras del PP andaluz, Jaime Raynaud, explicó en este sentido que «ni si quiera se ha aprovechado esa obra para realizar la subbase del tranvía, que ni está, ni se le espera».
Tampoco hay nada del tramo Bormujos-Gines-Salteras-Valencina, recorrido para el que Raynaud propone un cambio a fin de incorporar Espartinas a la red, de modo que este trazado gire de Gines a Espartinas, teniendo en cuenta que Salteras y Valencina disponen de conexión por Cercanías. Tomares queda fuera del diseño de Cercanías pues el portavoz del PP explicó que había un ramal de la línea 1, pero la realidad es que no está la reserva de suelo en la carretera entre Bormujos y esa localidad, para la que los accesos a Sevilla son muy complicados porque no cuenta con metro, ni cercanías y tampoco se ha iniciado el carril bus.
El tramo de Cercanías procedente de Sanlúcar la Mayor está en marcha «a duras penas», según Raynaud, quien reclama para este servicio una mayor frecuencia «para que sea un servicio útil no como tren de media distancia , sino para que pueda dar un servicio real a la población».
Con grandes dificultades marcha la obra del tercer carril de la A-49 y ahora el concurso de acreedores de la empresa adjudicataria de las obras, Jocar, va poner más difícil la continuación de los trabajos en esta autovía, pero no sólo en ella, sino también en los accesos a poblaciones como Gines, que van asociados a la prolongación que en un primer tramo era hasta Bollullos-Umbrete, para seguir después hasta Sanlúcar la Mayor-Huévar. Este inconveniente obliga al Ministerio de Fomento a rescindir el contrato e iniciar los trámites administrativos correspondientes que, sin duda, supondrán inevitables retrasos para una de las obras que, al menos, estaba en marcha.
El trazado partía de Camas para enlazar Castilleja de la Cuesta, Valencina, Salteras, Olivares, Albaida del Aljarafe y Sanlúcar la Mayor, pero de este proyecto, llamado Autovía del Aljarafe, no hay avance alguno, salvo algunos estudios informativos, y no se han realizado siquiera los proyectos de ejecución. Esta infraestructura depende de la Junta de Andalucía y se esperaba como un gran corredor de conexión entre estas poblaciones.
La reconsideración de los túneles de la SE-40 en el tramo de Coria-Dos Hermanas es la buena noticia para el futuro de las infraestructuras del Aljarafe, sobre todo porque lleva dos años de retraso, que ha traído esta semana la ministra de Fomento, Ana Pastor. Ésta dejó claro en Sevilla que la obra se hará «sin chapuzas», dejando atrás la propuesta del Gobierno socialista de eliminar dos de los túneles previstos bajo el Guadalquivir, con lo que la Administración de José Luis Rodríguez Zapatero trataba de ahorrar 5,8 millones de euros en cada uno de los túneles, pero que encontró la oposición de los técnicos.
Pastor se comprometió pero no dió plazos ni consignación presupuestaria. Ese paso subterráneo es fundamental para dar continuidad al tramo de la SE-40 que va desde la A-49 en Espartinas hasta Coria del Río y dotar de fluidez al ahora congestionado tráfico interurbano del Aljarafe.
También es fundamental el impulso del Ministerio para el tramo entre Dos Hermanas y Alcalá de Guadaira, que ha sufrido un parón debido a que pese a estar la obra licitada e incluso haber empezado los trabajos, las empresas presentaron un reformado que no fue aprobado, lo que obligará a Fomento a volver a sacar la licitación del tramo hasta Alcalá.
El trazado de la ampliación con un tercer carril de la A-49, tal y como está diseñada, ha dado al traste con una importante plataforma de reserva, infraestructuras denominadas en el Potaus «plataformas multimodales» que son espacios reservados para el transporte público, carriles para bicicletas y sendas peatonales. La plataforma proyectada desde La Pañoleta hasta Pilas estaba prevista por la mediana de la A-49, pero ésta se ha utilizado para el tercer carril, haciendo inviable la reserva de ese espacio. Como plataforma reservada está operativo el puente viejo de San Juan de Aznalfarache, que cumple las funciones para dar salida a los autobuses y ofrecer un carril bici, aunque los vecinos se quejan porque esta vía no permite la conexión que se esperaba con Plaza de Armas.
El nuevo gobierno que salga de las próximas elecciones autonómicas tiene ante sí el reto de vertebrar el Aljarafe y dar una respuesta a los vecinos de la corona metropolitana. Planes hay, falta el hormigón.